martes, 8 de septiembre de 2015

Musas



De un tiempo a esta parte, estoy empezando a creer que las musas son seres tristes. Antes, mis musas se pintaban los ojos delante del espejo, se peinaban mientras bebían directamente de una botella de whisky barato. Un día, sin previo aviso dijeron:
- ¡Nos vamos!
Y no han vuelto...y espero que no regresen en mucho tiempo.


Sé porqué se marcharon: No cabíamos todos.
Es curiosa la sequía literaria que provoca la felicidad. Facundo Cabral lo define muy bien al hablar de su madre: "Nunca pudo ser inteligente porque cada vez que intentaba aprender algo, llegaba la felicidad y la distraía."
Y supongo que algo parecido me está ocurriendo a mí. Estoy distraída disfrutando de pequeñas cosas que se vuelven gigantes. De regalos que no están dentro del paquete, si no en las generosas manos que los entregan. Regalos tan grandes como brillantes sonrisas en los ojos más bonitos del mundo.

Frans de Heer

Así que os digo una cosa, musas: quedaos donde estáis, no volváis. Quiero seguir ignorante, torpe y boba, que me siga distrayendo la felicidad, que yo me dejo.

Frans de Heer


Y a cambio cada mañana, a la sonrisa más bonita del mundo, seguiré regalándole el Sol.

jueves, 7 de mayo de 2015

Viaje de descarga



Vuelvo a la montaña.
Sola allí, navegando en su repecho, puedo gritar su nombre sin que duela.
Cargada de abrazos, caricias y besos de campaña sin repartir, voy ascendiendo trechos intentando no bajar el ritmo.
Arriba, encontraré el cielo en la cumbre, buscaré todo lo que amo y al bajar, limpiaré mis suelas de las tristezas que engañan, de las lágrimas que empañan y de los rencores que faltan por salir.


sábado, 18 de abril de 2015

Cosas que saben a poco



Cosas que saben a poco.

- Un sorbo de un Verdejo bien fresquito.
- Un  beso (sólo uno…)
- Una siesta de tres minutos.
- Un soplo de brisa fresca en plena carrera.
- La primera mirada.
- Un lacasito.
- Un “me acuerdo mucho de ti…”
- Un rayo de sol que deja escapar esa nube abierta en un día nublado.
- Un icono de whatsapp cuando esperas una contestación.
- ….

Ahora, te toca a ti…¿Qué cosas te saben a poco?




jueves, 22 de enero de 2015

¡Qué bien!




Lo que necesitamos es tomarnos un día libre. Mejor una semana...¿Un mes? Una vida, ¡Va!
Y hacer un brindis por tí, por la gente que consigue hacer que conectes con esa parte que dabas por perdida. Y que no espera nada de ti, excepto a ti.



En estos momentos mi vida es maravillosa ¿Vosotros, qué tal?

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Postales Navideñas



Este es el primer año que no mando postales de Navidad.
No es lo único. Es el primer año de muchas cosas.
Y quizá  sea porque mi mente está ocupada pensado en ti....

Feliz Navidad

lunes, 8 de diciembre de 2014

Algo falta


Me falta algo. Tengo las llaves agarradas en la puerta que aún no he cerrado. La mochila con los tacones, la bolsa térmica con la comida, el bolso... Me falta algo pero...
¡Un beso! Eso es lo que me falta. 
Entonces vuelvo a entrar en casa. Enciendo la luz del pasillo y me adentro en la habitación. Intento no tropezar con tu maleta que está abierta en el suelo. Piso un envoltorio de caramelo y reniego en silencio. Pongo una rodilla en la cama. Tú duermes. Me acerco y te planto un  beso en los labios. Ni siquiera te mueves. Vuelvo a salir como si fuese un furtivo que se ha cobrado una pieza. Silenciosa cierro la puerta.  Bajo las escaleras. Antes de salir del portal me giro. Me falta algo. Pero ahora sé lo que es. Me he dejado media alma, el corazón entero,  en el depositario del beso. 
Me quedo más tranquila. 
No hay problema, sé que está a buen recaudo.



martes, 11 de noviembre de 2014

Chaparrón


Hoy me ha caído un buen chaparrón. Uno de esos buenos, grandes, de los que te pilla en mitad de la calle y llegas a casa chorreando. De esos que en dos minutos ya te has acostumbrado al agua en la piel y en la ropa. Un chaparrón que te empapa las ideas, que las lava. Que humedece el alma y quita todo el polvo que ha ido acumulando.



Hoy me ha caído un chaparrón de los grandes. De los que cuando llegas a casa y de camino a la ducha te viene a la memoria ese abrazo...un chaparrón enorme, de esos que su fuerza borra de la cara, todo rastro de lágrimas.