viernes, 27 de marzo de 2020

Hay días...




"Un día menos" me digo desde que empezó todo esto.
Pero es difícil, y hay días, como hoy, en los que inevitablemente echas en falta a alguien. A nadie en especial (o sí)...Alguien que te hable desde el marco de la puerta mientras recoges los platos. Alguien que esté a tu lado en el sofá, sin ruido, leyendo un libro. Alguien a quien preparar un gintonic mientras escucháis la banda sonora de toda una vida.
Alguien que pueda romperte el alma (el corazón no, que ya llevo unos cuantos...)

lunes, 16 de marzo de 2020

Desde mi tejado



Me he enamorado desde el tejado.
Yo, que nunca he sido fan de nadie, ahora no hago más que escuchar los latidos de mi corazón como una canción de amor constante. Latidos cosidos con hilos musicales, con agujas clavadas en labios que besan.
Por ese tejado entran rayos, truenos, lluvias y sol, mucho sol. Un Sol brillante que calienta mi piel.
Me sacudes con historias que crecen en mi mente, me golpeas en el estómago con miles de mariposas borrachas con alas de Emperador.
Etiqueto tu sonrisa, que no la hay más bonita en toda Red de firmamento alguno.
Cargo baterías de paciencia y te quieros, sin emoticonos, con mensajes leídos con lenguas en vez de con ojos.
Todo esto es mejor a la cara, mejor abrazos largos, mejor besos profundos.
Pero de momento me toca quererte desde el tejado, que le vamos a hacer…Me he enamorado de alguien que no me hace sentir que el amor es difícil, de una historia en versión original fácil de traducir, que desnuda besando el alma.
Lo mejor, es que ya no tengo miedo a sentir, porque ya sé que el que siente, siempre gana, aunque pierda.

lunes, 10 de febrero de 2020

Dale tiempo a la vida



Según cuenta la leyenda, existe un lugar donde sólo viven algunas historias, las que han sobrepasado la delgada línea que separa los infiernos más dulces, de los paraísos más amargos.

Son historias de personas que han amado de verdad, y habitan en un lugar donde sobran explicaciones, que nadie necesita ya.

Algunas historias tratan de cuando caes y sientes que unos brazos te levantan y no permiten que te des por vencido.
Otras, de cuando te pierdes y unas manos te sostienen y te guían; cuando estás agotado y te animan, te acarician y te envuelven…
Y otras, tan sólo tratan del lugar más hermoso del mundo, junto a tu persona favorita.

No están libres de errores y tropiezos, como yo. Ni como tú. Y nos enseñan que el lazo que te desata de la pesada carga, de lo que otros han dejado en tu vida, está hecho con hilos de cariño y paciencia.
Tejen finas telas de verdades y “ahoras”.

Amar también es aprender a liberarte de los errores y situaciones del pasado. Y cuando sabes en lo más profundo de tu ser, que el destino ha colocado ante ti a una persona, siempre es por un motivo, y vale la pena apostar y jugarte todo a una sola carta, aunque sepas que puedes perder.

Es entonces cuando te envuelves en esas telas, dando riendas suelta a tus emociones y es cuando aún en el caos, te sientes a salvo, como en los brazos de quien te cuida y reconforta.

En esas historias, no se deshojan flores rojas al caer el sol en busca de respuestas. Ni deciden si quieren un sí o un no. Y cuando le he dado el suficiente tiempo a la vida, comprendo el poder, que esas dos dimitutas y poderosas palabras, tienen en mi camino y en el tuyo.


sábado, 1 de febrero de 2020

Unir piezas rotas




En Japón, existe una maravillosa técnica llamada Kintsugi: el arte de arreglar lo roto. El arte de hacer bello y fuerte lo fragil.
Constiste en reparar objetos dañados con oro. Después de que un objeto es sometido a esta reparación, se transforma en una autentica obra de arte.
En muchos momentos de nuestras vidas, está en nuestra mano hacer cosas especiales a partir de nuestros errores y equivocaciones. Cuantas historias entre enamorados, amigos, familia...personas que se quieren, terminan sencillamente porque creemos que no tiene solución o "reparación".
Todos estamos rotos por algun lado (o por muchos) y existen pocas cosas mas hermosas en el mundo, que unir dos trozos, repararlos, y hacer de ellos una maravillosa obra de arte.

jueves, 16 de enero de 2020

Sencilla regla


Si alguien no te da lo que mereces, necesitas y deseas, el problema no es de esa persona, es sólo tuyo. Si una persona no te valora, no te responde como esperas y no tienes en su vida el lugar que ella tiene en la tuya, el problema no es suyo. Es sólo tuyo. Recuérdalo la próxima vez que hagas responsable a los demás de tu felicidad. Ella lo tiene claro, ahora falta que lo tengas tu también.

domingo, 5 de enero de 2020

Personas que merecen la vida


Las personas maravillosas te miran a los ojos, de frente. Mantienen la mirada hasta que comprendes sin palabras, todo aquello que necesitas para seguir hacia adelante. No miran al suelo, esquivando continuamente mirarte por si descubres la mentira en sus ojos.
Tampoco buscan fuera de ti aquello que necesitan para su felicidad. Ni rastrean como perros sabuesos las respuestas a preguntas que no existen, y saben que a veces tan sólo es necesario un abrazo tan fuerte, que rompa para siempre tus miedos.
Las personas extraordinarias se enamoran de las coincidencias y aprenden a amar con las diferencias.
Las personas inteligentes no abandonan el viaje cuando la cosa se pone difícil y saben que lo importante es, sencillamente, estar a tu lado.
Y es que tu dosis de locura hace del viaje, un mapa inexplorado que se reinventa cada día.
Las personas maravillosas saben cuando ante ellas aparece esa persona por la que merece apostar la vida.
Enamórate de esas personas, las auténticas, que no mienten, traicionan ni huyen. Que son valientes y generosas, las que aman de frente y de verdad. Esas, son las que de verdad, merecen la vida.

domingo, 29 de diciembre de 2019

¿Te quedas?



Hace tiempo que ya no cierro y empiezo años: cierro y empiezo ciclos. Hace tiempo que se completó el proceso, inicié un nuevo camino, y de manera consciente, me quedé con aquello y con aquellos que merecen la pena, que me hacen crecer y me hacen aprender cada día un poquito más.
Y si tú decides quedarte conmigo, tienes que saber que no puedo prometerte ser la mujer que conociste al principio, porque tengo la curiosa habilidad de cambiar de opinión y de emociones continuamente, de la misma manera en que me pierdo para luego volverme a encontrar. Y tomo decisiones hoy que ayer creía casi imposibles.
Si te quedas conmigo y me miras mientras hablo, mientras me escuchas, no te prometo ser la mujer perfecta que nunca perderá los papeles. Y me descubrirás a veces caprichosa, impetuosa, cabezota e insegura.
Si decides que viajemos juntos, no firmaré ningún papel donde asegure que no me romperé en mil pedazos, aunque si estás cerca de mí, como ahora, nadie mejor que tú para volver a unirlos junto a mí.
Si deseas compartir la vida conmigo, no puedo prometerte que no me perderé y dudaré de todo y de mí, aunque si me abrazas y me cuidas cada día, es posible que tu pecho se convierta en mi estación favorita.
Si me quieres, solo te pido que no me regales cosas que se envuelven solas, porque el mejor regalo siempre serán tus manos desnudas.
Si te quedas y al mirarme me descubres cada día, estaré aquí para ti, siempre. Puede que llegue tarde algún día, pero te doy mi palabra que llegaré.
No me cambies, déjame que crezca, que alcance mis sueños y verás cómo brillan mis ojos al verte. Y no te rindas si algún día yo tiro la tolla, porque estoy segura que esta historia vale la pena.
Si me quieres, hazlo hoy como si mañana no existiera. Porque hay veces que tienes que escuchar sin miedo a tu corazón y seguirlo allá donde quiera que vaya, porque aun equivocándote, sabes que es mejor elección emprender tu camino, que arrepentirte de no haber escuchado lo que llevas cosido en tu alma.

                                                                                   Feliz 2020