lunes, 26 de septiembre de 2016

De viaje

El otro día Nicolás me preguntaba: "Mamá, ¿Ya hemos llegado al otoño? Y me pareció que los niños percibían las estaciones como lugares ...(sonreí, como sonrío ahora al recordarlo)
Pero, ¿No sería fantástico? Viajar a la primavera en autobús, hacer primero una parada (cortita) en el invierno y luego tomar un tren rumbo al verano...




"Oiga, por favor, deme un billete para la primavera"

martes, 26 de julio de 2016

Hace un montón...


Se termina julio; a punto está de estrenarse agosto y no para de enredarme el pensamiento con un montón de listas en la cabeza y de cosas por hacer. En esta tarde de aplastante calor me ha dado por pensar en todas aquellos montones de cosas que hace un montón que no hago:

  • Hace un montón que no veo a todas mis amigas juntas, que no salimos a disfrutar de la montaña como antes (Maribel, Marisa, Nuria, Arantxa, son como un bálsamo. Las risas que nos hemos echado juntas!)
  • Hace un montón que no como huevos fritos.  
  • Hace un montón que no salgo con mi chico a tomarme una copa (de más...y que no sea en una boda)
  • Hace un montón que no veo una buena peli en el cine (que no sea de dibujos animados)
  • Hace un montón que no me subo a un avión (con lo que me gusta viajar)
  • Hace un montón que no leo un (buen) libro del tirón (me duermo a los cinco minutos...)
  • Hace un montón que no me hago una limpieza de cutis (y creo que lo voy necesitando)
  • Hace un montón que no tengo calma plena, siempre con un runrun en la cabeza (aunque ahora mucho menos que antes, donde va a parar!)
  • Hace un montón que no voy al Aquopolis (está en mi lista de agosto...qué ganas!)
  • Hace un montón...
Y la lista sigue, es larga. La verdad es que hace un montón que no era consciente de todas esas pequeñas, absurdas y banales quizá, pero especiales cosas que he dejado de hacer. Algunas por falta de tiempo, otras por olvido o cansancio, otras por prioridad. Pero en nada empieza agosto, y quien sabe, quizá elimine de un plumazo algún que otro montón del montón.
                                          

lunes, 11 de julio de 2016

Comiéndote a besos







Fueron 4 los segundos,  
que pasaron hasta que pude encontrarte,  
entre los rostros congelados,  
y paso una eternidad,  
al mirarte y contemplar,  
en tus ojos reflejada, mi mirada.  
Y hoy bendigo las razones,  
casuales por las que decidiste elegir,  
mi banco para esperar,  
para encontrar,  
fue tu roce, fue tu aroma,  
despertando mis hormonas,  
lo que me obligo a cerrar la mente,  
y respirar, y controlar la activación,  
Y mi razón, se convirtió,  
en buscarte entre las calles,  
en los parques, tiendas, bares,  
en sonrisas y destellos de cristal,  
que siguió la consiguió,  
y esta historia comenzó a brillar,  
y un buen día te atreviste,  
a confesarme que tenias,  
tanto miedo a que yo supiera,  
de tu realidad,  
y no comprendes,  
 Que no es tu signo positivo,  
el que invierte en conflictivo,  
las cosas del querer,  
que eres tu quien me revuelve,  
que eres tu quien me enamora,  
tu quien me convierte en la mejor persona,  
y si tengo que gritarte lo que siento,  
te digo que quiero,  
con tu suerte, con tu mierda,  
con pasado, con presente,  
con o sin enfermedad,  
Y tu no ves,  
que quiero seguir comiéndote a besos   
Y es que el miedo que yo tengo,  
Es simplemente no poder,  
Saborearte lo suficiente,  
Es dejarte escapar,  
Es vivir sin apostar,  
Porque quien juega con la mano mas potente,  
Son tus ojos, no tu sangre,  
Los que rastrean mi cama,  
Cada noche y cada día al despertar.  
Y es tu sexo, no tu sangre,  
El que se adentra protegido,  
Entre lo huecos más oscuros,  
De mi intimidad, y no comprendes,  
Que es tu risa no tu sangre,  
Quien contagia la alegría,  
Las esquinas los rincones de mi vida,  
Que eres tu, que no es tu sangre,  
Quien invade de felicidad mis días

Rozalen (escucha...)

Por eso sabemos que seguimos vivos, porque amamos...Eva, Jorge: Que viváis inmensa y pasionalmente por mucho tiempo :-)

martes, 21 de junio de 2016

Y la luna ¿Cuándo duerme?




 Al abrir la ventana esta mañana, me ha recibido la luna. Ha sido un flechazo tan profundo que no he podido resistirme a hacerle una foto y robársela al cielo.

- Ésta noche te la devuelvo - le he susurrado…
- ¿Palabra?

- Palabra.

Así comienza el verano :-) 

lunes, 30 de mayo de 2016

Primavera despeinada





Termina mayo, y por fin llegan las  paredes blancas y luz (mucha luz), y tardes verdes (muy verdes) provocadas por la lluvia de una primavera despeinada. Despeinada, a juego con mi pelo y mis ganas, combinando con mi inercia y mi alegría. Y es que hace mucho que aprendí que es como mejor se vuela. Despeinada me gusta ver y sentir el mundo. Así voy deslizándome por mayo, con pasos despeinados e inmersa en un zigzag vital lleno de cambios y volteretas. A lo mejor, cuando sea más muy mayor, aprendo a caminar en línea recta, no sé. Ojalá que no, que ni las caderas ni las rodillas me permitan jamás un paso afinado porque significará que se me ha allanado el camino o peor, la sonrisa, o peor aún…el corazón. Y no hay nada más triste que una sonrisa peinada y sin latidos ni tumbos de emoción.
De momento, la sonrisa no me la quita nadie :-)


lunes, 23 de mayo de 2016

Para mí, café con sol, por favor...






Después de un mes caótico me digo que hoy es lo único que necesito: café y dos cucharadas colmadas de sol, relajarme un poco, cerrar los ojos al cielo y permitir que el rayo de la templanza me ilumine las pestañas. Éste está siendo un mes complejo, lleno de espinas (laborales y alguna personal…) y con un ritmo tan incesante que apenas he tenido tiempo de sentarme en el sofá y relajarme.  En parte es así cómo visualizo este pequeño espacio, un gran sofá junto a un ventanal dónde me siento a descoserme los pensamientos sin medir brazada emocional y que, reconozco, tengo algo descuidado. 
Sol y café, café y sol… Hoy, además, me han dejado dos sorpresas preciosas aquí en el sofá, dos abrazos tan dulces y generosos que aún ando emocionada…

Por ahora os dejo un café...(la dosis de sol va a gusto de cada uno... ;-)

miércoles, 18 de mayo de 2016

Pájaro






En ocasiones tengo un sueño recurrente, un sueño que se repite en diferentes etapas de mi vida. Un mismo sueño y un mismo escenario: Una casa de verano, blanca, con tejas rojas y enormes vigas de madera.
En mi sueño apenas veo la casa por dentro, sino que cruzo el salón y voy directa a la terraza. Una vez allí abro (lentamente) una puertecilla verde que conduce a un pequeño lavadero y que, al parecer se utilizaba como garaje oficial de bicis infantiles hasta que con el tiempo acabó convertido en un pequeño trastero. Pues bien, siempre entro allí muy despacio, muy temerosa, esperando ver bajo la ventana una pequeña jaula dónde sé que hay un pájaro. Me acerco a él con una angustia bestial porque soy consciente de haberlo descuidado durante muchos, muchos años y temo encontrármelo muerto. En todos mis sueños siento que cierro los ojos de pura tensión al acercarme y al abrirlos observo aliviada que el pájaro está ahí, vivo, saltando la mar de feliz y ¡oh, sorpresa! siempre es diferente. A veces aparece pequeño y pardo como un gorrioncillo y otras coloreado y rechoncho como un agaporni. Nunca está muerto, nunca mantiene el mismo aspecto, pero mi angustia al entrar es siempre la misma. Esa sensación ahogadiza de descuidar algo muy vital, muy importante en mi vida. Y es curioso...pero esa sensación de "llegar tarde" la recuerdo desde muy, muy pequeña. Llego tarde a algo, algo que es importante para mí pero que no alcanzo, ni conozco, ni comprendo.

En fin, cosas…


¿Vosotros habéis tenido o tenéis algún sueño recurrente?