domingo, 24 de febrero de 2019

Nada



Una y mil veces jurarás no haberme conocido.
Y mil veces más negarás que entre sueños pronunciaste mi nombre.
Pero en la soledad de tu dormitorio, cuando te envuelven las sombras, tú y yo lo sabemos.
No te engañes, añorarás todo lo que compartimos, aunque sigas negando que me amaste.


Manual de como conseguir que la gente te odie



Sé feliz. Sé todo lo feliz que sepas, independientemente de tus posibilidades. Y sobre todo: No te lo quedes para ti. Que tu dicha se escurra por los poros de tu piel y rebote en la cara de tus amigos, de tu familia, de tus compañeros de trabajo...

Sube fotos de todo lo que te haga feliz:  En la playa, en el monte, sonriendo, besando, abrazando, saltando, haciendo el monguer, jugando con tus hijos, con tus perros, de cañas... ¡No lo escondas!

No te metas en discusiones inútiles y evítalas todo lo que puedas ¿Que no te entienden ni te dan la razón? Pues que no te entiendan, que no pasa nada, que aquí no hemos venido a entender a todo el mundo, sino a entendernos a nosotros mismos.

Quiérete, mímate. Haz lo que te apetezca cuando te apetezca siempre que no perjudiques ni dañes a nadie. Reconoce tus puntos fuertes y ensálzalos. Se un pro-cosas (¡abajo los ofendiditos!), de tu cuerpo, de tus cualidades, de tus acciones, de lo que eres capaz de conseguir. Nunca te avergüences de como eres.

No odies ¡Menudo desgaste! Ni pierdas más tiempo con gente que no lo merezca ni con quien te haga sentir mal. No te lamentes cuando los demás no cubran tus expectativas...no victimices. Respira hondo, eres autosufiente.

Aprende a reconocer la envidia, la inseguridad y la inmadurez. Que te resbalen como agua por alas de pato. Rodéate de gente que te haga reir y te haga sentir bien.

Si estás enamorado ¡Disfrútalo!

Y si no ¡También!

No centres tus esfuerzos en ser una persona maravillosa, si no en sentirte bien contigo mismo...que si lo que te hace bien es mutilar gatitos pues igual no, pero tú ya me entiendes.

Y después de conseguir todo esto, vas a tener haters a patadas, pero también un montón de gente que vibra en tu misma sintonía y que poco a poco nos vamos uniendo.

Poco a poco.


lunes, 21 de enero de 2019

Ser valiente merece la pena






Una cosa es huir, salir corriendo por miedos y otra pararse, analizar lo que (y quien) merece la pena y lo que (quien) no y darse la vuelta para tomar un camino mejor.
Así he comenzado a caminar, he vuelto al camino. Y no freno, no me permito ningún retroceso y es así como siento que poco a poco avanzo, sin grandes titulares, sin exigirme más allá de mis posibilidades. Mi tope es vivir en equilibrio, con la madurez que pintan mis canas y la niñez que llevo en espíritu, aunque en el fondo tengo alma de plomo y nunca he podido ir más allá , ni lo necesito, francamente.
Volver a recuperar el control de mis pasos que un día me quitaron, sin calcular dónde pongo el píe y como lo hago; sin escanear el camino, sorteando cualquier piedra o raíz para no tropezar, y conversar con quien quiera acompañarme sin que me falte el aliento. Esa es mi meta. Soy cabezota, pura constancia y lo conseguiré.
Así que aquí estoy de nuevo, feliz de volver al camino y sentirme de nuevo en marcha :-)


domingo, 18 de marzo de 2018

LLuvia de marzo



L'artisan du Vitrail

Menudo mes de marzo...tantos día de lluvia han terminado convirtiendo el agua en alcohol para todas esas heridas que se me infectan si no luce el sol. Y aunque intento aguantar el dolor, hace que se me caigan los silencios del bolsillo sin darme cuenta y los arrastro pegados a las suelas, hasta que se hacen amigos de algún chicle, y se quedan ambos ahí pegados, sin mí.
Es entonces cuando me doy cuenta que no los llevo encima y camino a saltos, pero de esos ingrávidos, como si estuviera en la luna, donde, aunque gritase con todas mis fuerzas, nadie puede oírme ni escucharme. 
A veces esos silencios vuelven a casa, como un perro perdido que sigue el rastro de su dueño. Trepan por la ventana, o se cuelan por debajo de la puerta y se me escurren por la ducha. Y a veces salgo a la calle con el pelo enjabonado de silencios sin aclarar,  en un último intento de que esta lluvia los arrastre.

- ¿Cómo se mide un silencio?- Pregunté.
- Con un emociómetro.- Contestó.

Que alguien me diga dónde los venden, por favor...


domingo, 18 de febrero de 2018

Mano lenta



Power of Pop - Josehp Cavalieri

Sábado noche. Sentados en el sofá, la música campa a sus anchas por el salón. Ha elegido una de mis listas más antiguas. Le ha gustado la portada que tenía y después de dos canciones y una copa de vino ha encontrado el lugar ideal para abandonarse.
Entonces, Eric Clapton empieza con los primeros acordes y escucha el ronroneo de una gata que sube por sus piernas. Una gata de pelo zaíno y aliento dulce, que va conquistando su sitio con besos húmedos entre cojines y ropa. La Mano Lenta va acariciando y el vello apunta al cielo. La gata emana calor y empiezan a sobrar las prendas. Había un libro de esta historia pero lo superan las notas de guitarra, piel y sudor. No es amor, pero dejamos que nos invada la canción, que comienza a ser más suya que mía, y sólo estará conmigo mientras dure su Viejo amor.

Old Love ...dan ganas de escucharla una y otra vez, pero Spotify y su selección aleatoria son caprichosos y tengo que tirar de CD. He puesto en el enlace la versión más larga que he encontrado. La que tengo en Spotify y en CD sólo dura siete minutos. Siete minutos de gloria.

lunes, 8 de enero de 2018

Podría




Cuando salgo al monte me gusta ir por los senderos, me alejo de las pistas y me rodeo de pinos, encinas y jara. Me gusta el olor que desprende, la maravillosa sensación de plenitud que invade mi cuerpo y pienso que podría morirme aquí, de felicidad o de nostalgia. Podría morirme aquí mismo de un infarto de risas, aunque también de lágrimas y de ausencias. Podría morirme aquí de recuerdos, de aventuras, de empacho de sudor, de besos y abrazos, de cumbres, valles y cielos. Podría morirme aquí de amaneceres, de luces, de sombras, de nubes y lluvia. Podría morirme aquí de toda una vida, toda...y siempre, siempre, siempre, contigo.

sábado, 23 de diciembre de 2017

Lo que tengo



Tengo 15 € en la cartera. 2 € más en el bolsillo del vaquero.
Tengo varias responsabilidades. Unas las asumo con un placer infinito. Otras, son de esas que nunca pediste y te caen si quieres bien y si  no, también.
Tengo sueño atrasado.
Y cansancio adelantado.
Tengo ganas de llorar pero gasté las últimas lágrimas aquél día que me reí tanto.
Tengo suerte porque aunque desaparezca gente otra nueva vuelve a aparecer (¡y aún me tengo a mi misma!)
Tengo palabras pero nunca sé cual es el mejor momento para decirlas...y cuando el  mejor para callarme.
Tengo desasosiego, que me echaba de menos y ha vuelto a mi vida. No me deja tranquila.
También tengo buenas intenciones. Es mi infierno particular.
Tengo remordimientos.
Tengo asco a diciembre. Siempre me la juega.
Y tengo un constipado terrible que no me va a dejar disfrutar de las Navidades.