lunes, 10 de agosto de 2020

Lo que dicen



¿Sabes lo que dicen? Que los que aman ya no pueden dejar de hacerlo, que una vez que has llegado, eso se queda ahí, que cómo te lo vas a quitar. 

También dicen los que aman de verdad, como yo, que es una putada haberte encontrado y después ya no. Que antes, alguna vez, y que ahora me las tenga que arreglar. 

Y que los que aman, si te sirvo yo, que dónde pongo esto, con lo que te tocaba, con lo que te miraba, con la mierda de sueños que blá blá blá. 

Dicen los que aman que después de aquello rara vez lo volveré a encontrar. Cómo va a ser eso con tu cara en el espejo, con tu sombra en el recuerdo, que si un viaje, que si un bar, que si el cine si tú no estás. 

Dicen los que aprendieron a amar, que menuda putada en realidad. Que claro que de nuevo, que claro que la esperanza, que claro que quién sabe, y que claro que tampoco vas por el mundo con el nunca jamás. 

Pero también dicen los que aman que no entienden nada. Y hay quienes escogen ya para siempre esta soledad de amor no dado antes que esa gilipollez de volverse a enamorar. 

lunes, 27 de julio de 2020

¿Y si soñamos que es verdad?



Eres lo que haces, lo que piensas, lo que ves ¿Y sabes qué? Que lo mismo todo es mentira. A lo mejor no soy lo que hago ni lo que pienso. Puede que tienda a la confusión porque es solo eso lo que quieres ver.
Me gustaría tener sueños lúcidos, vivir realidades dentro de la escena onírica, poner y quitar personajes, volar, volver al principio contigo siempre que deseara ese momento, tener un unicornio, un sable láser, que no haya miedo a mostrar sentimientos porque somos fuertes e invencibles... ¿Y si todo fuese eso? Si tú fueses un personaje más de la invención popular de mis neuronas fingiendo verdad. No sería perfecto, pero al menos intentaría que fuese sano, alegre y bonito. 
Que sepas que no sé si será verdad que todo es mentira, pero molaría como argumento de la historia de mi vida. 

domingo, 19 de julio de 2020

A un paso de la ira



Muchas veces me dan ganas de ir hacia a tí, como una loba salvaje y hambrienta. 
Iría hacia tus jodidos ojos tristes y te estrujaría el alma hasta hacer con ella miles de jirones de esparto, a romperte en cuatrocientos cuarenta trozos cada una de las neuronas que no supiste utilizar.
Utilizaría mi lengua hecha látigo para soltar todo el fuego que no te atreviste a prender y que me quema por dentro. 
Iría a empujarte por la vida cuesta abajo, a soltar estruendos en los lóbulos de esas orejas que tan poco me escuchaban; iría a gemir, a gritar, a morder.
Utilizaría mis manos como un tsumani, mis brazos como una maroma y mis piernas como una presa, para que no salieses de mí.
Te contendría hasta que te dieras cuenta que todo gira a favor del viento, y que el viento gira a favor del aire que soplo, que va cargado de unas ganas que no se pueden contar. 

martes, 30 de junio de 2020

Como camaleones



¿Nunca has pensado que somos como camaleones? Pero menos hábiles... Como uno que se camufla entre las hojas de un árbol llamado trabajo. Un camaleón que se pervierte, finge y se acoraza. Como tú cuando te escondías entre la maleza, buscando un refugio en el que esconderte, a pesar que nada es tan hostil como piensas. 

Anoche dormí mal por el calor. Intentaba ocupar mi mente con cosas recurrentes a ver si se aburría. Y me volví a dar cuenta que siguen estando llenos de ti algunos ratos. Y pasabas fugaz por mi desnudo, porque ahora duermo desnuda, sabes, por fin, tan libre, tan suelta, sin nudos ni ataduras que me dejen el alma marcada. 

Y con alas para querer volar y poder hacerlo sin condiciones y verte seguirme a todas partes. Que ya sabemos todos que no me sigues tú, pero sí el que inventé. Míralo, tan risueño, tan consciente, tan libre y tan desnudo también. 

¿Pueden los camaleones dejar de hacerlo? ¿De camuflarse? ¿Tú qué dices? 

jueves, 25 de junio de 2020

Una sola frase



Tengo que contarte, que a veces las ganas me vuelven un poco exagerada y me hacen ver luces brillantes en ojos que resultan ser túneles sin salida. 
Son líneas de partida que no llevan a ningún lado, como muros que dificultan el avance ¿Cuál es tu miedo? ¿Perder la ilusión? Ven, verás que se crean solas. Que si un día no ves ninguna, solo hay que derribar conceptos, que la vida sigue vigente en el corazón de un valiente, en el llanto desconsolado de un niño y en unas caderas rotas de una anciana. 
¿Te atreves a volar? Es un puenting con cuerdas, no te vas a estrellar. Te sostenemos mi miedo y yo, que ya sé que es demasiado grande el abismo que me frecuenta, pero en el fondo está cargado de firmeza, muy capaz de sostener un mundo entero sobre sus hombros. 
¿Te vienes conmigo a ninguna parte? ¿O prefieres seguir aferrado a ideas efímeras acerca de lo que es el amor? ¿Te vienes al mundo sin mente, sin ideas, sin "es que esto es lo que soy" ? ¿Al milagro del encuentro, del deseo, del vamos a querernos y a afrontar el acojonamiento de ser de nuevo abandonados?
¿Te vienes a la rapidez del tren que nos aleja del dolor, de la desolación, que nos lleva a desprendernos de las malas experiencias y deshacernos, volcarnos y devorarnos haciendo el amor? ¿Te vienes y hacemos de la curiosidad una aventura de cuatro, dos miedos y dos humanos?
... y si, ¿Volvemos a vernos?

['Tengo ganas de verte'... Ya ves, todo este rollo se condensa en una sola frase.] 

martes, 19 de mayo de 2020

Algo bonito

Verás, no sé si te ha pasado alguna vez…

Que en circunstancias imposibles, de repente, has conocido a alguien que te sorprende realmente.

Puede que al principio le hayas visto de otra forma, sin ganas, porque estás dentro de tu burbuja, de tu mundo, y a medida que le vas conociendo, sientes que te vas enganchando poco a poco.

Que necesitas casi a diario, de esa pequeña dosis, que tanto placer te causa. De su particular forma de entender el mundo; de su voz y su forma de expresarse. De su forma de ser.

Esa persona que en algún momento no era nada para ti, y ahora significa mucho.

Por eso, nunca sabes en quien se acabará convirtiendo, esa persona, que de repente aparece en tu vida.

Es algo que nunca ves venir y que simplemente… sucede.

martes, 5 de mayo de 2020

Cajas cerradas




Nos faltó todo.
Nos faltó una fecha para celebrar, para regalarnos vinos y rosas.
Nos faltaron canciones que cantar, que hacer nuestras.
Nos faltó bailar.
Nos faltaron caricias, nos faltó deseo.
Nos faltó callar bocas con besos cuando de ellas salían palabras innecesarias.
Nos faltó el olor del amor y el sabor del sudor, de la locura de la piel cuando transcribe sin palabras cada sensación.
Teníamos una caja para hacer magia y nos dió miedo abrir la tapa.
Y ahí sigue, cerrada, cogiendo polvo, esperando que algún día alguien tenga el valor de abrirla.